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Es como la chía, entre más le leo, más propiedades encuentro y más dudas me genera…

SherlockHolmescap2Datos, datos, datos. No puedo hacer ladrillos sin arcilla.

Hemos estado trabajando en las últimas tres semanas sobre algunas ideas desde el CAR, básicamente empezamos un proceso de reflexión sobre Educación, aprendizaje y red… digamos que es el tópico general de la reflexión, y nos hemos apoyado de algunos autores para iniciar una charla/reflexión/discusión de ideas/pareceres/mitos/molestias y también esperanzas/sueños/retos…

El primer texto que consumimos, fue el de Neil Selwyn, su texto Internet y Educación analiza la relación de tres elementos, tecnología, educación y sociedad…

¿Desde dónde habla Neil? Si partimos de ahí podrá ser más clara la idea, ya que no es general su reflexión, sin embargo si marca pauta conceptual y contextual para entender la relación de los tres ejes mencionados. Obviamente la visión desde Australia no es la misma que la latinoamericana, y tomando en cuenta que el libro está financiado por un banco (al que por cierto le debo… 😦 pero ese es tema aparte) nos da idea de un contexto diferente, quizá donde ciertos procesos son más claros o no. C@mbio: 19 ensayos clave acerca de cómo Internet está cambiando nuestras vidas”.

Hay cosas interesantes de su texto, el primero es que hace una recuperación de las visiones, modelos y prácticas de “enseñanza” con tecnologías.
Cuatro ideas de su texto para iniciar…
  1. Tenemos el potencial que brinda (Internet) a los individuos libertad, sin las ataduras y restricciones del mundo real.
  2. Internet es visto como el soporte de una “nueva cultura del aprendizaje” que se basará en los principios adecentes de exploración colectiva, nuevo e innovación, y no en la instrucción individualizada descendente.
  3. Existe la sensación de que la capacidad de Internet para fomentar una conectividad a gran escala entre personas e información ha alterado radicalmente la relación de los individuos con el conocimiento. 
  4. Se considera que internet ha personalizado de forma radical el modo en que la gente aprende, de ahí que la educación se convierta en un proceso bastante más individualizado que antes. Internet se asocia con una autonomía y un control social mayores al ofrecer a los individuos más posibilidades de elección en cuanto a la forma y la naturaleza de lo que aprenden, a demás de dónde, cuándo y cómo lo hacen.
Después hace un análisis histórico de las repercusiones de Internet en la Educación, hablando un poco de “nuevos modelos y propuestas de enseñanza abiertos al aprendizaje y al dominio de las tecnologías”, hasta movimientos de desintermediación y que sacan a la luz buzzwords como autoorganización, autorregulación, “hágalo usted mismo” (ideas que he escuchado mucho y muchas veces, ideas que se pelean con el diseño instruccional, talleres… ).
En su tercera sección habla y analiza algunos modalidades, del e-learning a los moocs, pasando por ItunesU; seguido a esto problematiza desde una perspectiva social, la individualización, el exceso de información, la comercialización y privatización de la educación, y bueno, va cerrando el texto con una postura exceptica “El futuro de la educación podrá sin duda pasar por un uso cada vez mayor de internet, pero no estará determinado por él.”


mis piensos…

Sigo pensando, relfexionado, preguntándome Si la tecnología es la respuesta ¿Cuál es la pregunta? Si bien la postura de Selwyn la comparto en cuanto a no tener una tendencia tecnodeterminista quiero pensar que es más allá de una visión de herramienta, podemos aprovechar más Internet, creo que la integración de Internet en los procesos educativos más que como herramienta es retomando las prácticas socioculturales que supone esta integración ya dada de facto, se trata de una convergencia cultural en los entornos.
En algunas visiones y discursos escolares cuando hablamos de “Innovación” o de “tecnología” que no es lo mismo pero a veces se quiere o se entiende así, pareciera que el hecho educativo o el hecho del aprendizaje está en contraposición, con lo nuevo… Ahora sí vamos a aprender con las tabletas, o con las apps carísimas que nos vendió determinada empresa… el hecho de incluir tecnología no quiere decir que se mejore, ni el hecho de que se digitalice sea mejor…

(Hace unos 8 años, me tocó participar en un proyecto como consultor/evaluador; este proyecto tenía que ver con la producción de miles de objetos de aprendizaje para las escuelas normales del país, creo que en tiempo y dinero se invirtió mucho, todo está exageradamente digitalizado, libros, unidades, secciones, temas, actividades… todo estaba perfectamente pensado para estar digitalizado… lo cual no es malo, al final son recursos que pueden ayudar, sin embargo este proyecto a la hora de hacer la prueba piloto con los mismos profesores que lo habían diseñado daba cuenta que el uso era “el profesor ya tenía los contenidos digitalizados, los pasaba y explicaba a los alumnos (futuros docentes) lo que estaba en la pantalla…o sea, la práctica no cambiaba… solo ahora era digital, “ellos de lejitos” )

Es importante reconocer los contextos y las prácticas, la integración si se hace solamente pensando en una lógica de evaluación y sustitución no toma en cuenta los usos sociales, desde el profesor, desde el alumno… OJO NO DIGO QUE NO, solo hay que cuidar la forma, es un riesgo…
¿Qué pasaría si analizamos antes de “meter” o “aventar” los contextos (hábitos, conocimientos, creencias etc) desde un perspectiva de interacción y producción? ¿O desde qué perspectiva? Entender este contexto donde internet es un espacio, y forma parte de un ecosistemas más complejo, no se trata de lo online o offline… qué tal si es aprendizaje onlife??? (creo que esto lo he escrito como chorros de veces)… pero bueno, en lugar de dividir, conectar, donde pensemos a la persona en un ecosistemas en red, donde la persona en el centro es receptora y emisora de contenidos y que participa en distintas redes con diferentes lógicas e intereses…(Raine)
Por otro lado a ratos o en ocasiones… parece que no tenemos un modelo de aprendizaje en las TIC… Creo que la visión de los PLE (Personal Learning Enviroments) en conjunto con la Gestión de Ambientes de Aprendizaje (GAA) nos lleve a pensar en cosas más complejas, no la clase (presencial) por un lado y las apps, redes, LMS, diseños, por otro… Si pensamos en escenarios reales a partir de didácticas productivas, que lleven al User Generate Content impliquen cambios quizá más profundos…
Bueno, al final son piensos… reflexiones… frustraciones…
Seguimos…
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No eres tu, ni el diseño… es la práctica común…

Frustration sets in

Trabajo como docente en la virtualidad desde hace seis años, al cabo de los años ha aparecido un cierto desencanto por esta labor que al inicio hacía con gusto y pasión; tratando de analizar este desencanto descubro algunas dimensiones de mi situación, las cuales sin tratar de juzgar se convierte en pie para analizar a detalle (o al menos autoanalizar).
No se trata de ponerme en situación de mártir puesto que reconozco que hay elementos netamente personales, pero al igual existen dimensiones externas que condicionan esta forma de  actuar.

¿Qué es lo más pesado? Al final creo que mucho se centra en la actividad, la cual con el pasar del tiempo se ha convertido en la acción de Calificar tareas, donde existe poca o nula interacción, el proceso es simple, la instrucción está ya diseñada, la lectura está colgada y la limitación es a entregar el trabajo o la actividad, entrar al buzón, calificar, comentar la tarea, si bien me va aparece un gracias, pero de ahí no hay más; incluso cuando pides que corrijan la actividad (en lo cual estoy en contra). Aunque el diseño instruccional sea claro y cumpla con la norma, no hay más; a ratos parecen actividades inconexas, aunque el diseño lo prescribe, ya que es parte de una estructura me da la impresión que no hemos habituado a que nuestros estudiantes vean el todo, solo ven la parte o la actividad y se olvidan del todo.
¿Por qué estoy en contra de que entreguen las actividades corregidas? Porque se convierte en un hábito que no forma, los centra a que vayan por la calificación, en ocasiones aparece el mensaje “a ver si así está bien” o “a ver si ahora si quedó bien”. ¿Qué pasaría si les decimos en la siguiente actividad toma en cuenta lo que te comento? quizá es una forma más exigente, y no se centra en la actividad, sino en el proceso encadenado.
¿La calificación? Es parte de nuestra cultura, el 10 o el excelente se convierten en parte preponderante de la vida cotidiana, si no saco el 10 no estoy bien, pero se les olvida de nuevo el todo, quizá la lógica debería ser, no hay actividades excelentes, eso lo veremos al final de todo el curso, esfuérzate en cada actividad y al final valoramos lo conseguido…
Parece hasta este punto que el gran problema es el alumno, pero no, al contrario, son parte de un sistema que les reduce la visión, un sistema sobreprotector que para que no generen estrés no les permite exigirse más allá, abrir la visión, parece que el lema fuera “Cumple o entrega y ya la hiciste”.

Quizá habría que repensar el sistema de una forma más abierta pero también más exigente, a lo mejor así evitaríamos tanto plagio porque “se me hizo fácil”, obvio, si le damos las páginas exactas que debe leer, qué pasaría si los obligamos a que busquen la información, que se atrevan a ir a la biblioteca…

No es que el sistema esté obsoleto, sino que el sistema necesita renovar sus prácticas sus exigencias, y salirse de la tentación o acción de generar “Licenciados” sin las competencias necesarias.

Pensar en entornos o ambientes flexibles carece de sentido si el sistema no genera personas con competencias autoreguladas, que sepan gestionar información, problematizar, diseñar, y gestionar, que sean capaces de adaptarse a distintas plataformas sin generar estrés que al final, quien baila bien el tango lo baila bien en el tapanco o en el piso.
Soñar en que nuestros estudiantes sean capaces de gestionar comunidades, que se expresen de forma creativa a través de distintos medios, a colaborar, a que se arriesguen a circular su información en distintas plataformas, a que aprendan a través del juego, que fueran capaces de seguir el flujo de historias e información a través de múltiples modalidades.
En fin, no hay conclusiones, hay quejas, pero quizá también muchas preguntas… no es por morder la mano que mesa que da de comer, es por reconocer que la labor que hacemos vale la pena, pero podría estar mejor.