Movimientos Sociales e Internet

Cuatro elementos clave resultan fundamentales al momento de abordar este tema, a propósito del uso de redes sociales digitales, en estas fechas: el pasado movimiento Occupy Wall Street, el Día Mundial de Internet, los aniversarios de la Primavera Árabe y del 15M – también llamado el movimiento de los indignados– en España, y los recientes sucesos ocurridos en México. 

El contexto, los actores y el escenario

En México, el acceso a internet se ha duplicado en los últimos años, de 2006 con 20 millones, a 2012 con 40 millones de usuarios, de acuerdo con los datos de la Asociación Mexicana de Internet. Aunado a esto, para hacer memoria del día mundial del internet (17 de mayo), actualmente no podemos entender internet sin las redes sociales que por momentos parecen “moda” y en otros “estrategia”.

En México, de los cuarenta millones de internautas, el 92 por ciento usan redes sociales, lo que quiere decir que por cada diez hay nueve que acceden a alguna red social, principalmente Facebook, YouTube y Twitter. No sólo no podríamos entender internet sin las redes sociales, sino que no podríamos entender mucho de nuestro mundo y de las formas en las que nos comunicamos sin las redes y los dispositivos móviles.

Dos características importantes nos ayudarían a comprender este nuevo contexto, en primer lugar la facilidad de la digitalización de la expresión, sonidos, imágenes y textos a través de los posttwits, videos en YouTube, etcétera, los cuales permiten que la comunicación se convierta en un bien transportable y manipulable. El segundo elemento es la capacidad de los medios para conectarse entre sí: enviar un mensaje por Twitter que se lea en Facebook, postear un video y compartirlo a la vez a través de Twitter, etcétera.

Encontramos que además de estas dos cualidades, existen tres capacidades complejas: la conectividad que no sólo se da a través del equipo de cómputo de la casa o de la oficina y que va de la mano con los dispositivos móviles; la ubicuidad, presente en la vida cotidiana, el trabajo, la escuela, el ocio, la economía, etcétera, y por último, la productividad, que es la capacidad para la creación, la integración y la re-elaboración de mensajes.

Si vemos con estas cualidades y capacidades las redes sociales, entendemos la modificación de las estructuras sociales e institucionales en torno a la comunicación, el poder, el aprendizaje y la participación social. Es a partir de aquí que podemos encontrar las nuevas formas de las relaciones sociales. 

Los puntos clave para la acción

En las redes encontramos rasgos importantes de identidad, conflicto, interés, pertenencia y participación, que se traducen en matices y estilos dentro de las diversas formas de manifestaciones y que marcan a los usuarios. Un ejemplo son los hashtags, que generan sentido de identidad, y funcionan como la firma de estas comunidades que hacen posible llegar a la acción.

Pasamos de los espacios digitales al espacio urbano, de la red digital a una red que organiza y genera una dinámica que cambia las relaciones de la sociedad y de sus acciones.

A partir de la descripción anterior encontramos ciertos puntos clave del análisis de movimientos como La Primavera Árabe, el M15, el Ocuppy Wall Street y los acontecimientos recientes en México. La primer lectura es que estos movimientos surgen a partir de necesidades sociales, y que encontraron en las redes sociales digitales un caudal que les ayudaría a brincar parte de los obstáculos para permear en la sociedad.

Nosotros: espectadores y críticos

A muchos de nosotros quizá no nos tocó participar directamente en estos eventos como promotores, pero fuimos espectadores, críticos y quizá detractores de estas manifestaciones. En cualquiera de estos casos nos convertimos en parte de estas acciones y vimos el carácter democrático de las redes sociales, podemos estar a favor o en contra, o permanecer sólo como observadores: ahí es donde radica la libertad del medio, el ciberespacio es un espacio común y libre donde se puede construir o destruir, la decisión es de cada uno.

Otro factor clave es que las redes sociales digitales no son o no deben ser es el único medio, debemos tener opciones que nos permitan construir nuestras redes sociales no digitales en función de nuestros anhelos, esperanzas y proyectos.


Bibliografía:

Manuel Castells: Comunicación, poder y democracia.

Towards collaborative cinema: cultural practices and new forms of participation

Hesmondhalgh, David (2007). The cultural industries. Londres, Sage.

AMIPCI

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3 comentarios en “Movimientos Sociales e Internet”

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